Administra o teu Blogue

¡Crea o teu Blogue Xa! Doado e Gratis

Futuros Reporteiros

Categoría: Cultura

19/05/2009 GMT 1

Románico

arao @ 12:42

27/04/2009 GMT 1

Cómo era la vida en un castro

feriva @ 12:31

La gastronomía, los cultivos y el vestido son algunos de los elementos que estudia Rodríguez Corral

Autor:
Jesús Manuel García
Fecha de publicación:
26/4/2009

La Voz de Galicia

El investigador Javier Rodríguez Corral, de la Universidade de Santiago y miembro del Instituto de Arqueología de Oxford, acerca al público la vida cotidiana de los castros a través de su reciente obra A Galicia castrexa, que acaba de publicar Edicións Lóstrego. En la segunda Edad de Hierro destaca los asentamientos castreños de interior y costeros. Los primeros descienden en altura, más próximos a valles, y el autor dice que los costeros adoptan la planta circular u ovalada.

Señala Corral que el uso de la piedra consta en los siglos IX al VIII antes de Cristo. Disminuyó entonces el espacio de las casas, que pasarían a tener un diámetro de cuatro y cinco metros porque esos habitáculos quedan reducidos a uso doméstico.

Cultivos

Aquellas gentes cultivaban, entre otros productos, maíz, centeno, berzas, habas, guisantes. En invierno utilizaban el trigo y en verano el maíz. Incluso se llegó a usar la ortiga y se consumían avellanas, nueces, moras, arándanos... Para almacenar ese material se disponía de hórreos, silos bajo tierra y cabañas. También echaron mano de amplios recipientes cerámicos. Rodríguez Corral explica en su libro que en Castromao apareció un foso con restos de trigo carbonizado.

Harinas y fermentos

Esos grupos campesinos se alimentaban de harinas con legumbres, verduras, frutas y otros vegetales junto al castro. También fermentaban miel, mosto, cebada. En el castro de Peto, señala el autor que se documentó producción de cerveza de cebada.

Los molinos más antiguos se localizaron en castros costeros. Usaban el circular y el barquiforme. En cuanto a carnes se alimentaban de vacuno e incluso de porcino. Tomaban leche y queso. Tenían cabras, aves y ovejas. Por ejemplo, en Santa Tegra, Corral da un porcentaje de más del 70% de ovejas y cabras y un 38% de vacuno. En la costa la dieta incluía navajas, vieiras, berberechos, percebes, mejillones, merluza, jurel...

La casa

Las casas solo tenían un vano de acceso que permitía dar luz y ventilar. Desde el siglo IV antes de nuestra era, dice Corral que esas viviendas añadieron dependencias anexas. No había cerraduras en las puertas, que llegarían con la romanización. Tendrían, eso sí, postigos. Bajo el suelo se guardaban pequeños tesoros, piensa Rodríguez Corral, para evitar su robo. En el centro de la casa, el fuego daba calor, luz y permitía cocinar y dormir en una atmósfera cálida. «O fume conservaba o teitado perecedoiro, impermeabilizándoo», dice el investigador, eliminaba insectos, reducía malos olores del lugar y conservaba la carne.

Cocer, asar y hornear

Los castreños cocían alimentos, también los asaban, freían y horneaban. Para calentar usaban ollas de base recta para poner sobre las brasas directamente. Otras se colgaban y no tocaban las brasas. Guisaban en recipientes de poca altura y con tapadera. Alguno apareció en el castro de Vigo. Para freír se valían de manteca. Aparecieron sartenes en lugares como Roariz y Torroso, entre otros.

A la mesa

No tenían mesas para comer. Comían y bebían sentados en bancos pegados a las paredes de la cabaña. Sus cubiertos eran las manos. Corral cree que el cuchillo debió de tener muchas funciones. Los vasos eran de madera, aunque se hallaron ejemplares de bronce y cerámica.

16/12/2008 GMT 1

Ruta do Románico arteixán

arao @ 16:44


TodosO día 15 de decembro do 2.008, o Alumnado de 5º E e 5º F fomos visitar as igrexas románicas de Chamín, Monteagudo e Lañas,  convidados polo Concello de Arteixo. Saímos ás 11 e media do C.E.I.P. nun autobús.

 A temperatura era baixa e o vento forte. Pensamos que chovería pero tivemos sorte e non foi así.

 O único punto negativo da xornada foi  a retirada de Héctor por mor dunha indisposición que obrigou a súa Nai a actuar de taxista. Lañas

Entre arcos de medio punto, arquivoltas, ábsidas, capiteis… foi pasando o  tempo ata a unha e vinte.

Despois da exposición que nos fixo a guía, pensamos que apreciaremos un chisco máis a herdanza ultural dos nosos devanceiros. Un aplauso para eles.

19/11/2008 GMT 1

Magosto en Galicia

arao @ 11:36

29/10/2008 GMT 1

Sementeira (Fuxan os ventos)

arao @ 13:44

Las puñetas nacen en Camariñas

arao @ 09:35

Es una expresión que hunde sus raíces en el castellano viejo, y tal vez también gallego: vete a hacer puñetas. Una forma de decirle a alguien que se ocupe de una labor lenta, pesada y tal vez aburrida. Una puñeta de encaje (no confundir con modernas elaboraciones sintéticas) no se elabora en una hora, ni en un día.

En Camariñas, la capital gallega (y española) del encaje -epicentro de una comarca en la que Muxía (sobre todo) y Vimianzo también tienen un peso específico importante- lo saben perfectamente. Desde hace décadas, sus artesanas elaboran las puñetas que más tarde se colocarán en sus trajes los rectores de las universidades, los doctores y, sobre todo, los miembros de la judicatpuneta.jpgura y la fiscalía.

No es un artículo que arrase en las ventas, pero tiene su público. «Veñen a compralas de todas partes, de Galicia e de fóra de Galicia. Veñen os propios xuíces e, ás veces, as súas mulleres ou nais», explica Virtudes Rodríguez, presidenta de la entidad Rendas, una de las más importantes de la zona. Este año, el mercado va regular. «Se cadra a crise tamén se nota nas puñetas», bromea Estrella García Pasantes, Chucha, veterana palilleira de 72 años, quien ha hecho, como Virtudes, puñetas toda su vida. «E non vale calquera encaixeira, os remates son difíciles, é un traballo fino e custa moito», apunta Virtudes. En tiempo y en dinero. Para elaborar bien su dibujo se precisa una media de quince días. Las medidas varían, pero andan entre los 18 o 20 centímetros de ancho y cerca del doble de largo, que luego hay que adecuar.

Las mejoras pueden costar hasta 150 euros, y en estas tiendas de Camariñas (también en otras) siempre hay alguna en exposición. No es un producto que se agote al momento: como es evidente, duran años, salvo que el juez o el respectivo portador las sometan a un trabajo intensivo, que todo puede suceder. Cuando los más famosos aparecen en la televisión, las palilleiras de Camariñas reconocen por el diseño si las puñetas son suyas o no, algo insólito para el profano. Y, a su modo, ayuda en la administración de justicia.

S. Garrido

La Voz de Galicia, 28-10-08

27/10/2008 GMT 1

Samaín 4

arao @ 11:56

p1010001.JPG

Samaín 3

arao @ 11:54

p1010006.JPGp1010005.JPG

Samaín 2

arao @ 11:52

p1010004.JPGp1010002.JPG

Samaín 1

arao @ 11:50

p1010019.JPGp1010012.JPG

Arquivo | ¡Crea o teu Blogue Xa! Doado e Gratis